Si eres dueñx de una tienda online o e-commerce quizás estés al tanto de los obstáculos que se encuentran consumidores de otros países europeos. Estos “obstáculos”, denominados bloqueo geográfico, desaparecieron con la normativa europea que entró en vigor en diciembre de 2018: un Reglamento que sanciona a los e-commerce que no lo cumplen.
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Tipos de trabas actuales al comprar online
Hay tres tipos de restricciones que la UE pretende eliminar en su territorio:
- Restricción por nacionalidad del cliente
- Restricción según el lugar de residencia
- Según el lugar del establecimiento online
Actualmente nos encontramos con algunas piedras en el camino de la compra online a nivel europeo. Desde una redirección a una página nacional, hasta el rechazo de una tarjeta de crédito como forma de pago. Pasando por otros impedimentos como la negación del registro de usuario.
Estas restricciones se deben, en parte, a la propia decisión de la empresa. Por eso la Unión Europea, a través de la Comisión Europea, hizo una investigación entre 1.400 minoristas y proveedores de la UE en 2015. Los resultados sacaron a la luz que el 38% de minoristas que venden bienes de consumo y el 68% de proveedores de contenidos digitales aplicaban voluntariamente el bloqueo.
La eliminación de este bloqueo supuso una victoria para los consumidores europeos, que desde entonces pueden comprar bienes y servicios en los mismos términos desde cualquier lugar de la UE.

El nuevo Reglamento
El Parlamento Europeo implantó una normativa dirigida a eliminar los obstáculos en ciertos artículos. ¿Qué tipo de productos? Productos tangibles y dispositivos electrónicos. También servicios en línea como el alojamiento web o almacenamiento de contenido. Así como entradas a conciertos, espectáculos o actividades de ocio.
Más difícil es eliminar todas las restricciones de otro tipo de artículos con derechos de autor. Es el caso de libros electrónicos, películas, series, etc. Estos productos siguen sin estar incluidos en el Reglamento.
Sanciones a la vista
El Reglamento establece que “las sanciones previstas deberán ser eficaces, proporcionadas y disuasorias”, dejando a cada Estado miembro determinar su régimen sancionador concreto.
Fundamentos Jurídicos contra el bloqueo
El nuevo Reglamento se basa en la Directiva 2000/31/CE sobre el “comercio electrónico”. Dicha directiva se creó en aras de permitir a los comerciantes proporcionar servicios de la sociedad de la información (tales como una tienda online) a realizar operaciones transfronterizas, según las normas aplicables de cada país. Debe, por tanto, garantizar que “los proveedores de servicios establecidos en la Unión no den un trato diferente a los clientes por razón de su nacionalidad o su lugar de residencia, ni directa ni indirectamente”.
Esta directiva, junto con otras de transporte o de medios de pago, tratan de neutralizar desde hace años aquellas medidas adoptadas por particulares y que fragmentan el mercado interior de la Unión.



